miércoles, 26 de septiembre de 2012

GNOCCHI DE REMOLACHA CON SALSA DE ROQUEFORT



Los gnocchi o gnocchetti son otro plato típico de Italia, se elaboran principalmente con patata, huevo, harina entre otros, aunque hoy en día, pueden encontrarse diversas variaciones dependiendo de los gustos y usos, como por ejemplo: gnocchi de calabaza, remolacha, batata, etc. 

En este caso, he querido dar un toque diferente a los gnocchi de patata que suelo preparar, optando por darles un toque de color y dulzor con un poco de remolacha, y como podéis ver, el resultado ha sido más que satisfactorio.

Este tipo de pasta es tan versátil como la típica pasta seca o fresca, por tanto admite infinidad de salsas de cualquier tipo, yo he preferido hacerlos con una rica salsa de roquefort ya que creo que casa bastante bien con la remolacha, pero estaría bien abrir la mente y probar con cualquier otra salsa diferente o tipo de elaboración.


INGREDIENTES:

-Para los gnocchi:

400 gr de patata 
100 gr de remolacha cocida 
150 gr de harina aproximadamente 
Sal, pimienta negra molida, nuez moscada 
1 huevo 
50 gr de parmesano rallado

-Para la salsa de roquefort:

200 ml de nata 
80 o 90 gr de roquefort u otro queso azul en su defecto 
Sal, pimienta negra molida, estragón

ELABORACIÓN:

Comenzamos por cocer la patata en abundante agua, cuando esté lista la pelamos y pasamos por un pasapurés, hacemos lo mismo con la remolacha cocida y mezclamos todo junto, hacemos un volcán y añadimos el huevo, pimienta, sal, nuez moscada y un poco de harina, comenzamos a amasar procurando que la masa esté siempre unida y no muy esparcida por la mesa de trabajo, vamos añadiendo harina hasta que la masa tenga una consistencia dura y no se pegue en las manos, dejamos reposar unos minutos.

Una vez reposada la masa, vamos cortando en porciones y hacemos unas especies de rulos  del grosor de un dedo, los cuales cortaremos dando como resultado una pequeñas bolas del tamaño de una aceituna, estos serán los gnocchi, los cuales tenemos que espolvorear con un poco de harina y poner en una bandeja intentando no amontonarlos mucho para evitar que se peguen.
 
Aparte preparamos la salsa de roquefort simplemente poniendo la nata a calentar junto con el queso y los demás ingredientes, una vez esté bien fundido dejamos apartada la salsa.

Mientras, ponemos una cacerola con agua y llevamos al punto ebullición con un poco de sal, cuando el agua esté hirviendo vamos metiendo los gnocchi con cuidado y dejamos cocer hasta que comiencen a flotar, este será el punto exacto de cocción, sacamos con una espumadera y los vamos añadiendo a la salsa, servimos y si se quiere, podemos espolvorear con un poco de estragón o pimienta.
 

lunes, 24 de septiembre de 2012

SCHIACCIATA ITALIANA



La schiacciata es un pan Italiano, sencillo de preparar y muy útil a la hora de acompañar cualquier plato o simplemente para tomar como aperitivo. Puede hacerse de infinitas formas, sabores y grosores, a mí personalmente me gusta dejarlo bien fino y crujiente, aderezándolo con diferentes hierbas, especias o aderezos.

Dependiendo de la forma que demos a este pan, podemos darle a su vez diferentes usos, como por ejemplo, para degustar un paté, preparar una rica tostada o elaborar diferentes canapés. A continuación dejo la receta que yo suelo preparar y os invito a que opinéis, la probéis y expongáis vuestras propuestas de cómo usar este pan tal versátil.


INGREDIENTES:

200 gr de harina de fuerza
100 gr de agua tibia
10 gr de levadura de panadería
Sal gruesa
Aceite de oliva virgen
Hierbas, especias o aderezos que se deseen (pimientas, orégano, romero, tomillo, pimentón, salvia, albahaca, tomate seco, polvo de aceituna negra, comino, etc.)
 
ELABORACIÓN:

Primero hacemos una especie de volcán con la harina, en el centro disolvemos la levadura con un poco de agua tibia.

Seguidamente añadimos el resto del agua y comenzamos a amasar hasta conseguir una masa uniforme, la cual dejaremos reposar tapada en un lugar cálido al menos una hora.

Una vez reposada, volvemos a amasar y cortamos en pequeñas porciones, las cuales debemos estirar dejándolas muy finas, pintamos con aceite de oliva y añadimos las especias que más gusten junto con una pizca de sal gruesa. 
 
Ponemos cada pieza de pan sobre papel de horno y horneamos a unos 180º C hasta que comience a tomar un color dorado, apagar el horno y dejar el pan dentro con la puerta abierta hasta que se enfríe, de este modo el pan quedará crujiente.